Todo comienza con el sueño colectivo de un grupo de estudiantes, que en pleno cambio de milenio, aspiraban a reformular la estructura clásica en que los estudios de arquitectura se organizaban para la generación de proyectos.

La apuesta apuntaba a profesionalizar la dinámica de un taller de arquitectura, trasladando los principios de horizontalidad de ideas, discusión y creación colectiva al ejercicio de la profesión.

Surge un colectivo formado por 7 arquitectos, que sin establecer un organigrama, se organizan de forma dinámica para atender las necesidades específicas de lo que se transforma en la razón principal de su existencia; el proyecto de arquitectura.